Bandoneón arrabalero viejo fueye desinflado,
te encontré como un pebete que la madre abandonó,
en la puerta de un convento, sin revoque en las paredes, a la luz de
un farolito que de noche te alumbró.
Bandoneón porque ves que estoy triste y cantar ya no puedo, vos
sabés
que yo llevo en el alma marcao un dolor.
Te llevé para mi pieza te acuné en mi pecho frío...
Yo también abandonado me encontraba en el bulín...
Has querido consolarme
con tu voz enronquecida
y tus notas doloridas
aumentó mi berretín.
Música: Juan Bautista
Deambroggio Letra: Pascual Contursi